El fruto del amor desnudo, de la verdad del sentir, de la necesidad que aflora las emociones que de mi, huyen.
Por eso escribo.
Como la fiel certeza de tu paso por mi alma, como si fuera la pasión que se hace verso, como si necesitase plasmar la simpleza de esta linda mañana.
Por eso te escribo.
Esfumando al tiempo que corre sin nosotros.
Como si tu sonrisa y la mía se hicieran palabras.
Y tu corazón y el mío, papel. Juntos, papel.
Así es que quedará escrita nuestra historia, dibujando todo lo que me has dado en estos 117 días, hermosos 117 días de vos.
Del puerto, de allá ~
viernes, 25 de junio de 2010
lunes, 14 de junio de 2010
Lluvia de otoño
A María
Le sienta bien, como si combinaran, como si fueran la misma cosa, si. La lluvia, la lluvia no es la misma sobre Buenos Aires. Así como Buenos Aires no es el mismo con lluvia.
Más gris, más humedo y lleno de melancolía transmitible.
Pero el ruido de los autos sobre el asfalto mojado, las hojas brillantes de los árboles, el olor a tierra mojada, los charcos chapoteados, el salpicón de la baldoza rota, aquel ruido en mi paráguas, las gotas sobre el ventanal...
Ay, la lluvia sobre la gran ciudad, qué bien nos hace...
Quizá amontone mucha tristeza
Quizá junte otros dolores de gente sin hogar
Y quizá también a muchos los empape de alegría
La lluvia jamás pasará desapercibida
Quizá a muchos de los pobres corazones que van
fingiendo les arranque sus lamentos
Y los lleve, quien sabe adonde, los lleve...
Quizá nos guste la lluvia que alimenta a personas como nosotras
que con nostalgia pasan los días
Es que ella, mi amiga, es la que lava nuestras almas...
Es como si resaltara todo lo tristemente lindo
que tiene Buenos Aires
Y te voy a decir algo, quizá a vos te agrade tanto
porque eres un ser lleno de luz
"Ay, María tan llena de sol" nunca dejes de iluminar/me
y queramos siempre a este llanto del cielo porteño
para que nos lleve, a quien sabe donde, nos lleve...
lunes, 7 de junio de 2010
Paraíso
A el de siempre
Era una combinación de cálidos
ese colchón de hojas
Era el cielo, la bandera
y nuestras caras, la alegría
El sol brillaba de contento
y nuestros ojos nos querían salir
de tanta cosa nueva
Sentía paz.
Es como si fuera mi refugio
tu alma
Es como si mi vida este escrita
en la tuya
Y amarillos, naranjas y verdes
en todos esos árboles de otoño
presenciaron nuestra felicidad
del encuentro
Y en esas calles se guardó
nuestro fin de semana
como algo muy parecido
al paraíso.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)