Del puerto, de allá ~

martes, 6 de julio de 2010

Sobre mi vida por aquí


"El sol le caía bien, entrando en la avenida..."

Aprender
por sobre todo quiero aprender
a cada instante
y de cada ínfima cosa
Disfrutarte
Andar, mucho, por tus recónditos lugares que no conozco
Verte de lo alto, si, a tus lucesitas brillantes que tanto me gustan
Aprovecharte
Conocer, con todo lo que eso me gusta
Tomar un poco de cada pedacito de sol que dejas entrar
Caminar muchas calles de adoquines
y un par de avenidas, así es más grande el cielo
Mirarte con el viento de mi balcón
Observar tus casas antiguas
Pararme en el medio de la avenida más ancha del mundo
Sorprenderme, a toda hora
Visitar muchos de tus cafés, típicos
y tus teatros...
Tirarme sobre el pasto de tus parques
Ahondarme en toda tu cultura y tu arte
Melodiar, saborear, mirar, palpar
Tu inmensidad


Así quizá pueda vivir tu verdadera belleza...


Sos eterna, sabés.
Conseguis encerrarme, hasta no querer saber más nada de vos
Intentas aniquilarme, haces odiarte más de una vez
Es que... revalsas en cantidades
de ruidos molestos que penetran mis paredes
de sirenas que me persiguen
de basura
de tristeza inesquivable.

Moldeas con amargura la cara de tus ciudadanos
que sistematicamente andan en contra de mi tiempo
Te sale muy bien
hacer sentirnos nada
hacer que pesen mis días por aquí
Mientras extraño...

Pero te elegí posibilitandome crecer.
Entonces voy, cada día que pasa, agradeciendo ese momento en que mi cabeza decidió viajar en tus temibles pero lindos Buenos Aires.