Del puerto, de allá ~

sábado, 29 de mayo de 2010

Concordamos

En el colectivo...

Me acompaña una bandada de ellos mi pensar, suenan en mis oídos con su dulce melodía para que yo viaje no tan sola hacia mi tierra de origen. Desde acá atrás te veo quieta Buenos Aires, en calma como nunca, es que desde esta ventanilla no escucho más que a esta bonita canción de Martin y entiendo que su "catequismo que enseñan solo los viajes" me refleja, y así me siento, sobre esta conocida ruta, contenta (muy contenta) mientras viajo, o regreso.
Porque siempre vuelvo.
Para sentir la paz más linda, esa con sabor a pagos. Me voy, me sigo yendo hacia el río Uruguay, hacia los colores de ese inmenso cielo -porque allá lo inmenso es el cielo- el hermoso cielo.
Me voy, o regreso...
Para saborear aquel mate dulce y cariñoso de mi abuela, y sus raviosos mmm sus raviosos con salsa.
Para desearle feliz cumpleaños a mi hermano, en la cara.
Para oler el aire más rico.
Para reir tomando té con Chiara, Cintia, Denise y Laila... hacia el encuentro, me voy.
Para así, ser más yo.
Me voy o regreso...
Porque mientras todo en mi tierra me nombre y este deseo de ir tan tan vivo me inunde, todos estos motivos serán de este modo una necesidad mutua y como no hay nada que tire más que la no-tan-buena necesidad, me iré, me seguiré yendo.

viernes, 14 de mayo de 2010

Así te abrazo

Con tu permiso, es sólo porque no puedo creer que estés sobre estas mismas calles, las luminosas calles de Buenos Aires y te este extrañando... Como si hoy también te tuviera lejos...
Qué impotencia. Odio la impotencia.

Den, ven.
Amiga linda del alma, ven, así te abrazo.

martes, 11 de mayo de 2010

Estallido

A veces me siento tan llena que tengo miedo de estallar. Por mis ojos se puede ver, ahí atrás de su brillo, mi alma invadida por esa sensación que solo puede llegar a producir lo nuevo.
Y vuelo, sigo volando, esperando no sentir tanto la próxima caída.
Menos mal que me advertiste y menos mal que no te escuche cuando me dijiste que no me convenías.
Está mal, está tan hermosamente mal quererte...
Entonces, mientras mi silencio grite así, el alma quiera salirme, mis brazos, alcanzarte y mientras mis ojos iluminados y mi mente repleta de instantes te nombren, todo lo demás seguirá hermosamente mal.
Tan igual a como todas las cosas, en esta blanca y negra vida, son.
Tan igual a vos y yo, sólo vos y yo.

miércoles, 5 de mayo de 2010

Desear

"Ta' loco aquel que quiera volar,

buscando un sitio al lado del sol "

A Danielita

No hay caso, siempre aparece el mismo deseo, una y otra vez, podría decir que casi diariamente. Voy caminando, veo a la gente como yo, caminando, e irremediablemente me dan unas inmensas ganas de salir volando, de saltarlas, de llegar a lo alto de estos edificios, de sentir el aire puro allá arriba - si es que hay - de llegar hasta los campos sin cansarme, de pasearme por los árboles de la plaza, de perderme entre los colores de los cielos y del sol... del sol estar cerquita.

Y es ahí cuando imagino que hay tiendas de alas... ¿Si nos compramos? te digo. ¿Si las creamos? O si mucho mejor aún...¿Nos creemos seres con alas? Así, mirá, como ellos... ¡Volemos, dale, volemos!
O mejor no, mejor olvidemosnos de esas ingenuas ganas de volar totalmente vanas. Porque es necesario poder reaccionar de que, para desgracia de algunos, el hombre no siempre que quiere, puede.
El ser humano, sin ninguna duda, es un ser maravilloso. Pero no es mejor que el pájaro ni que ningún otro ser vivo sobre nuestra bendita tierra. Que el hombre - tan simple el hombre - se de cuenta, de una vez por todas, que si hay algo de lo que es totalmente incapaz de hacer es volar, naturalmente hablando, volar, de verdad, con alas, si, Volar.

No podemos. Nunca vamos a poder, aunque la nueva tecnología ande pensando que si. Ojalá nunca podamos. Ojalá siempre sigamos deseando...

Y entonces los invito, achiquemosnos un ratito ante los dueños del cielo y permanezcamos con esas lindas ganas de querer imitarlos ~